Ordenadores y Portátiles
Cibercrimen
Cibercrimen

¿Qué entendemos por cibercrimen?

El cibercrimen es normalmente definido como cualquier tipo de actividad ilegal que hace uso de Internet, una red privada o pública o un sistema de ordenadores en casa. Mientras que muchas formas de cibercrimen se mueven alrededor de la apropiación de información de otras personas o compañías de manera no autorizada, existen otros ejemplos que se centran en la vulneración de la privacidad. Al ser un problema que va creciendo cada vez más en todo el mundo, muchos países ya hace tiempo que están implementando leyes y mecanismos de regulación para intentar evitar o reducir los daños que provocan estos delitos tecnológicos. Algunas veces referidos como crímenes electrónicos, estos delitos suelen usar un ordenador, una conexión a Internet y software especialmente desarrollado para conseguir identidades, tarjetas de crédito, o cualquier otro dato del que beneficiarse.

Con datos capturados de forma ilegal, el criminal puede abrir cuentas, cargar gastos por bienes y servicios a otras personas y luego dejar las cuentas sin dejar rastros, o al menos casi sin dejar rastro. Esto deja a la víctima en una posición delicada con altas deudas que no han hecho ellos. También es considerado un cibercrimen hacer chantaje en el ciberespacio, lo cual podemos oír bastante en los medios de comunicación de vez en cuando. El chantajista puede amenazar con liberar información privilegiada o embarazosa para alguien si no se accede a sus peticiones. Lo cierto es que el uso de la tecnología moderna para delitos que antes se hacían físicamente, ha crecido de una forma preocupante.


El cibercrimen también puede tener que ver con el acceso a la información privada de una compañía. De la misma manera que se hace con personas, los cibercriminales pueden robar información financiera para realizar operaciones usando estos datos. También podrían coger fondos de una compañía y transferirla a otras muchas cuentas y hacer prácticamente imposible localizar donde han ido los valores robados. En otros casos, no es dinero o tarjetas de crédito lo que el cibercriminal está buscando. Se puede buscar información privilegiada para venderla a una empresa competidora. Esta es una actividad muy extendida y está muy penalizada.

En muchos países alrededor del mundo, las leyes han ido cambiando con la evolución de este tipo de delitos informáticos. En algunos sitios, se ha incluido el spam como cibercrimen. Se considera spam como la recepción de correos electrónicos no solicitados que se han enviado previamente a miles o incluso millones de cuentas de correo. Algunas leyes precisan muy detalladamente las condiciones para que algo sea considerado spam y por tanto un cibercrimen. Según estos delitos van evolucionando y cambiando, ya existen unidades policiales en todo el mundo que trabajan juntos para investigar estos delitos tecnológicos.

Encontrar unas estadísticas precisas de los cibercrimenes no es algo fácil como puede parecer. Al igual que cualquier acto criminal, muchos incidentes no se reportan o no llegan a saberse. Esto hace difícil hacer un seguimiento preciso y fiable de toda la historia en un periodo de tiempo. Sin embargo, ya hay muchas agencias alrededor del mundo que trabajan juntas para dar estadísticas fiables y perseguir el cibercrimen. De hecho, en muchas sitios y se considera como terrorismo y es tratado como tal.

Leer mas artículos relacionados