Objetos 3D
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Creación de objetos 3D

Una de las primeras cosas que tenemos a la hora de crear objetos 3D son las formas. Cando miramos por la ventana, vemos escenas hechas de toda clase de formas, con líneas rectas y curvas en muchos tamaños y combinaciones. De forma similar, cuando vemos una imagen en tres dimensiones en el monitor de nuestro ordenador, vemos imágenes hechas de una gran variedad de formas, aunque la mayoría de ellas están hechas de líneas rectas. Vemos cuadrados, rectángulos, paralelogramos, círculos y rombos, pero sobre todo triángulos. Sin embargo, para poder construir imágenes que parece que tengan curvas flexibles que se pueden encontrar en la naturaleza, algunas de las formas deben ser muy pequeñas, y una imagen compleja – el cuerpo humano por ejemplo, puede requerir miles de estas formas puestas juntas en una estructura determinada. En esta fase, la estructura puede ser reconocible como un símbolo de lo que finalmente será, pero el siguiente paso importante: a la estructura se le tiene que dar una superficie. Cuando te encuentras con una superficie en el mundo real, podemos conseguir información de ello de dos maneras. Lo podemos mirar, algunas veces desde distintos ángulos, o lo podemos tocar para ver si es sólido o blando.

Sin embargo, en una imagen 3D solo podemos mirar la superficie para conseguir todo la información posible. Toda esa información cae en tres áreas. La  primera es el color. Aquí las claves son hacernos la siguientes preguntas ¿de qué color es? ¿Es todo del mismo color? La segunda área es la textura. ¿Parece blando y liso, o tienen líneas, variaciones e irregularidades en su  superficie? Por último tenemos la reflectancia, que es la cantidad de la luz que refleja, o si son los bordes están muy definidos o borrosos. Una manera de hacer que una imagen parezca real, es tener una buena variedad de estas tres funciones repartidas por diferentes partes de la imagen. Si miras a tu alrededor, verás que tu PC tiene un diferente color, textura y reflectancia que la mesa en la que está apoyado. Esta es la clave que se debe encontrar para un objeto 3D perfecto y real.


Para un color realista, es importante para el ordenador ser capaz de elegir entre millones de diferentes colores para los píxeles que forman la imagen. La variedad en la textura viene tanto de modelos matemáticos para las superficies con unos colores personalizados, hasta los predefinidos en los llamados “mapas de textura” que vienen en varios tipos de programas y software. También asociamos calidades que no podemos ver – frío, caliente, duro, blando – como combinaciones de color particulares. Si alguna de ellas está mal. La ilusión de realidad no será la idónea.

Cuando entras en una habitación, una de las primeras cosas que hacemos es encender la luz. Probablemente no pasas demasiado tiempo pensando como la luz sale de la bombilla y se reparte por la habitación. Sin embargo, las personas que hacen gráficos 3D tienen que pensar sobre esto, ya que las superficies que rodean la estructura tienen que ser alumbradas por algún lado. Una técnica llamada “Ray tracing”, marca el camino imaginario que los rayos de luz toman según dejan la fuente de dicha luz, como rebotan en los espejos, paredes, y otras superficies reflectantes, y finalmente como inciden en las cosas con diferentes intensidades desde varios ángulos. Es suficientemente complicado cuando piensas sobre los rayos de una única bombilla, pero muchas habitaciones tienen varias fuentes de luz – varias lámparas, tubos fluorescentes, ventanas, velas, etc. La luz juega un papel importante en dos efectos que dan una apariencia sólida y de peso en los objetos 3D: el sombreado y las sombras. Veremos como funciona en la siguiente parte del artículo, como también otro importante elemento, que es la perspectiva. Lo puedes ver pulsando aquí.

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