Trampas online
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¿Cómo son las trampas online?

Si manejas Internet con frecuencia y estás acostumbrado a recibir emails a tu cuenta de correo, posiblemente te sonará familiar esos correos de alguien que conoce a otra persona en el extranjero, la cual es rica, pero que está teniendo problemas para entrar en el país. Si le damos unos cuantos miles de dólares desde nuestro lado para agilizar las cosas, cuando esta persona llegue, nos dará diez veces más de lo que le hemos dado. Si un extraño nos abordara en la calle y nos dijera algo así, probablemente le ignoraríamos y seguiríamos nuestro camino. Incluso puede que le denuncies a la policía. ¿Quién confiaría en alguien que no conocemos y que nos ofrece tanto dinero? Sin embargo, las trampas online, llamados “scams”, muy parecidas a la descrita hace un momento, ha engañado a miles de personas, consiguiendo grandes cantidades de dinero a favor de estos delincuentes online.

El caso comentado más arriba, corresponde al llamado engaño del nigeriano o también llamado el engaño 419. Hay cientos de variaciones de este engaño, pero todos tienen el objetivo de conseguir todo el dinero posible, y a poder ser, conseguir todos los datos bancarios de tu cuenta. No es la única trampa online que existe, ya que existen cientos de ellas y de muchas formas diferentes. Algunas tienen parecido con la trampa del nigeriano y otras utilizan tácticas muy diferentes. Algunos incluso instalan ciertos tipos de software llamada malware en nuestro ordenador, lo que puede convertirse en un problema persistente.


La mejor manera de enfrentarse a estas trampas online, es evitarlas completamente. Después de todo, lo que menos deseas es tener que reparar los daños después. Hay algunas cosas que podemos hacer para evitar este tipo de trucos si nos vemos mezclados en algunos de ellos. Lo primero que debemos tener en cuenta, es el viejo dicho de “Es demasiado bonito para ser verdad”. Con esta simple frase, estamos acertando en dar por un engaño cualquiera de los correos que recibimos de este tipo.

La mayoría de los engaños online de este tipo, juegan con algunas cualidades humanas que todos tenemos hasta cierto punto. Algunas de estas cualidades no es que sean las mejores que podemos tener, las cuales son el miedo, la vanidad y la codicia. Los estafadores se han aprovechado de estos tres comportamientos desde siempre – manipular la codicia de una persona y convencerles de que lo negro es blanco y lo malo es bueno. Esto también significa que muchos engaños online tienen algunos indicadores bastante claros.

Si recibes un correo electrónico o visitas una página Web que te dice que estas en peligro a no ser que te descargues y te instales una aplicación, eso puede ser una señal de bandera roja. El mensaje está manipulando nuestro miedo. Por supuesto, no queremos que nuestro ordenador tenga virus, pero estas aplicaciones que descargamos de sitios desconocidos, pueden tener algún tipo de software dañino y con segundas intenciones. Se deben mirar estos mensajes con escepticismo y cautela, y debemos informarnos bien antes de descargarnos e instalarnos un programa que no conocemos.

La mayoría de nosotros no nos gusta vernos como personas fáciles de engañar o banales hasta cierto punto, pero imagínate que estás en una red social y recibes un email con un enlace que dice “No te vas a creer lo que vas a ver en el video del enlace…”. La mayoría de nosotros estaremos tentados en pulsar el enlace y ver el video, y muchos de nosotros acabaremos haciéndolo. En muchos casos, cuando queremos ver el video, surge una ventana pop-up que nos dice que tenemos que instalarnos unos controladores especiales para poder ver el video. La misma ventana nos da la opción de descargarnos e instalarnos dicho controlador, pero resulta que es un malware disfrazado. Algunos de estos programas dañinos pueden ser un grave problema si se llegan a instalar en nuestro ordenador. Un keylogger puede hacer un seguimiento de todas las teclas que pulsamos y reenviar la información a los estafadores sin que nosotros lo sepamos. Con esta información, se puede conseguir datos privados que nos pueden comprometer.

¿Cómo reconocer un “scam”? La codicia es uno de los elementos humanos que los estafadores más aprecian. La mayoría de las trampas online siguen un patrón muy parecido, y es ofrecer una gran cantidad de dinero por una inversión mínima. Es el viejo truco de “dar algo por nada”. Con las nuevas tecnologías, las estrategias han cambiado, y permite a los estafadores enviar miles o millones de emails a víctimas potenciales. Por este motivo, aunque solo un minúsculo porcentaje de estos correos tenga éxito, las ganancias de los estafadores pueden ser muy grandes.

Cuando veas uno de estos ofrecimientos, párate un momento a analizarlo. Esto te puede ahorrar dinero y frustraciones. Si el ofrecimiento viene con testimonios de personas diciendo lo fiable del método, no hagas caso. Revisa por Internet el correo que has recibido, y seguramente verás que ya lo han desenmascarado y hay información sobre ello. Lo que se debe recordar, es que nadie regala algo por nada, y nada es gratis en este mundo.

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